Cómo liderar en emergencias
¿Cómo liderar en emergencias?
Todos
tenemos claros que el liderazgo es importante, más aún en tiempos de
crisis, y por muchísimos motivos. El desafío de lidiar con situaciones
tan inestructuradas, posiblemente caóticas, multicomponentes y
variables como pudiesen ser las emergencias y más aún los desastres, es
enorme. Todos los que no logran encontrar caminos claros, acciones
concretas, los que titubean, los que se ven sobrepasados, etc… se pueden
beneficiar de alguien que ejerza un rol de líder. Tener personas que
guíen, orienten, encaminen y orienten en estas situaciones es
fundamental y desafiante a la vez.
Si bien existen miles de autores y
modelos al respecto, uno de los modelos más actuales y sugeridos por la
literatura actual para liderar en crisis es el del liderazgo resiliente.
Desglosemos este término…
Liderazgo:
El único hecho objetivo del liderazgo es el hecho que algunos eligen
seguirlo. El liderazgo finalmente se ve en la habilidad de influenciar a
otros hacia una dirección, objetivo, meta o acción específica. Para
que el liderazgo sea efectivo, los líderes deben guiar y dirigir. Pero
también deben crear las condiciones para crear el “deseo de seguir” en
la gente que va a ser liderada. En un análisis final, el status de
liderazgo es conferido por aquellos que siguen.
Resiliente:
La resiliencia humana es la habilidad de adaptarse y/o reponerse
positivamente de adversidad significativa y el estrés que ésta genera.
Por lo tanto, “liderazgo resiliente” es
un grupo de cualidades de liderazgo que ayuda a otros a adaptarse o
“reponerse” de la adversidad. El liderazgo resiliente es el coraje de
actuar, la voluntad de asumir la responsabilidad por las decisiones,
independiente del resultado que estas hayan tenido, la habilidad para
generar confianza y fidelidad a través de patrones de comportamiento
consistentes y con integridad.
Desde este punto de vista, guiar a otros
en tiempos de grandes cambios y adversidad es facilitar su resiliencia a
través del liderazgo.
El líder resiliente debe ser visionario,
reconociendo el peligro inherente a la adversidad. Y al mismo tiempo,
debe tener la confianza suficiente para encabezar y liderar la respuesta
sin la arrogancia que puede convertir la oportunidad en desastre.
La gente afectada por crisis busca un
líder competente y benevolente. Y los líderes resilientes parecen
ejercer gran parte de su efectividad al aliarse con los miedos de, y a
su vez generando esperanza en, quienes los siguen.
Las tareas de un líder resiliente serán:
- Construir confianza y devoción en otros mediante la honestidad y el honor. Esto se traduce básicamente en mostrar integridad personal al resto del equipo, o personas a las que uno va a guiar, apoyar, la integridad no es solo lo que es bueno para ti, si no también lo que es bueno para los otros. Además no es solo un proceso de decisión situación a situación, es una manera consistente de vivir. Es ser coherente y consecuente con las propias palabras y acciones
A un nivel psicológico fundamental, la
integridad apunta indirecta la satisfacción de la más básica de las
necesidades humanas – la supervivencia. La integridad inspira confianza.
La confianza fomenta la sensación de seguridad. La gente va a seguir,
apoyar y responder a aquellos que los hagan sentir seguros y que
incremente su posibilidad de supervivencia. Para que la honestidad y la
integridad sean más efectivas, deben ser comunicadas. Comunicar
significa obtener y compartir información, y la información ES LA BASE
DE LA CONFIANZA en la que descansa el liderazgo.
Solo los líderes de la más alta
integridad asumirán responsabilidad por los planes que no resulten en
éxito o triunfo. Solo ellos serán capaces de asumirla, mirar por sobre
la derrota, reponerse y focalizarse en el próximo objetivo para
enfrentar la crisis.
- Actuar con fortaleza y determinación.
Todo líder resiliente deber tener por
certeza: Las acciones valientes deben basarse en una “mente fría”, con
una evaluación realista de la situación, con una visualización honesta
del alcance potencial de las consecuencias, con el apoyo de la opinión
técnica disponible y la habilidad de resistirse a la toma de decisiones
impulsiva.
Sin embargo, el famoso estratega militar Sun Tzu escribió sobre el liderazgo en crisis en el 500 a.c:
Sé decidido. La vacilación socaba la fuerza de cualquier ejército
Si una acción es necesaria, hazla rápido. Actúa con determinación, nadie se beneficia del conflicto prolongado o un liderazgo ambivalente.
Conclusiones
-Todos los escenarios de crisis se pueden beneficiar de un liderazgo que ayude a reponerse al resto de la adversidad
- La integridad es uno de los atributos
más importantes del líder, sin embargo de poco sirve si no se comunica,
formalmente, pero también de manera percibida
-El líder es gracias a su equipo o a la gente que lidera, no es sólo o en si mismo.
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